Hay un montón de guías sobre cómo construir paredes insonorizadas, e incluso algunas soluciones prefabricadas y trucos de bricolaje. En este vídeo queremos repasar algunas de las estrategias y opciones básicas que tenemos para montar una cabina de aislamiento desde cero. Empezando por la decisión de si realmente conviene usar una cabina de aislamiento.
¿Deberías usar una cabina de aislamiento?
Si no estás en un entorno ruidoso, usar una habitación más pequeña para grabar puede causar más problemas de los que una cabina de aislamiento podría resolver. Tener una habitación más pequeña significa que las primeras reflexiones serán más fuertes y se producirán antes, por lo que es más probable que se produzcan efectos de filtro de peine y difuminación.
Las salas más pequeñas también tienen menos espacio para el tratamiento acústico, por lo que tratar las frecuencias más bajas va a ser mucho más difícil sin espacio para paneles más gruesos.
Montar una zona de grabación en una sala grande puede ser una estrategia más sencilla para ti y darte mejores resultados. Puedes consultar nuestro vídeo sobre salas de grabación para obtener más información sobre cómo tratar una sala más grande para grabar.
Si tienes mucho ruido externo, aislarte de los sonidos no deseados puede merecer la pena a pesar de las desventajas que conlleva grabar en una sala más pequeña.
Las dimensiones importan
Lo primero que hay que tener en cuenta al montar una cabina de aislamiento son las dimensiones. Mucha gente suele empezar con algo así como una cabina de 1,20 m por 1,20 m con un techo de 2,40 m. Aunque tener cuatro paredes con las mismas dimensiones puede facilitar la construcción, cuanto más simétricas sean las dimensiones, más se acumularán ciertas frecuencias, provocando picos y vacíos no deseados en tu respuesta de frecuencia. Cambiar las dimensiones para que no haya dos medidas iguales ni que sean múltiplos de otras medidas mejorará drásticamente la sala incluso antes de llegar a la absorción. Así que, en lugar de 1,20 x 1,20 x 2,40 m, quizá te interese probar con algo como 1,50 x 1,70 x 2,40 m.
Construcción hermética
Recuerda que el objetivo principal de una cabina de aislamiento es aislar la grabación del sonido exterior, por lo que una buena cabina debe ser lo más hermética posible. Por cualquier lugar por donde pueda pasar el aire, también puede pasar el sonido. Ten esto en cuenta a la hora de decidir cómo pasar los cables y montar la puerta de la cabina. Una sala hermética también necesitará ventilación si no quieres que tus artistas se desmayen por falta de oxígeno o por un golpe de calor.
Absorción
En cuanto a la absorción, necesitarás un tratamiento con un índice lo suficientemente bajo como para absorber todo el rango del habla humana, que puede resonar por debajo de los 100 Hz. Una cabina de aislamiento destinada a voces podría utilizar nuestros paneles de trampas de graves FlexRange® para revestir las paredes y el techo. Si tienes pensado usar la sala para grabar instrumentos con graves potentes, te conviene buscar algo más grueso.
Cuanta más cobertura de absorción logremos en la sala, mejor, ya que no vamos a obtener ningún efecto beneficioso de las características naturales de la sala. Incluso el suelo debería cubrirse con una alfombra o moqueta.
Opciones de difusión híbrida
Las cabinas de aislamiento no son solo para voces y no siempre han sido esas pequeñas habitaciones del tamaño de un armario que vemos en los estudios caseros. Para la grabación de instrumentos acústicos en cabinas pequeñas, también podríamos considerar algunos tipos de difusión híbrida, como nuestros paneles acústicos Amplitude™.
Hay más de una forma de montar una cabina de aislamiento, así que si aún no tienes claro qué estrategia es la mejor para ti, rellena nuestro formulario de asesoramiento acústico gratuito para recibir una consulta personalizada.




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