Llevamos mucho tiempo defendiendo que el tratamiento acústico no tiene por qué ser feo. Así que cuando WIRED —una de las publicaciones de tecnología y cultura más leídas del mundo— analizó el sistema SoundBlocks y empezó diciendo «de hecho, quedan bien», nos pareció que merecía la pena mencionarlo.
El crítico Parker Hall probó los SoundBlocks en su estudio casero y en su oficina. Sus palabras lo describen mejor de lo que podríamos hacerlo nosotros: sus amigos con más estilo elogiaron los paneles y pensaron que eran o bien una caja de amplificador de guitarra de alta gama o una escultura de verdad. Nadie los identificó como paneles acústicos.
Nos encanta oír eso.

El diseño importa
Hall empieza con algo que GIK lleva años diciendo: el diseño es una de las principales razones por las que la gente pospone la compra del tratamiento acústico que su habitación realmente necesita. En el peor de los casos, los paneles parecen sacos de arpillera. Mucha gente tiene que elegir entre un mejor sonido y un espacio en el que quiera pasar tiempo, y se queda con el espacio.
Los SoundBlocks se sitúan justo en medio de esas dos opciones. Los paneles se apilan mediante un sistema de rieles deslizantes y de bloqueo para formar lo que parece una escultura de madera independiente. Por sí solos, parecen muebles. Agrupados, parecen arte. Los 14 diseños de frente de madera, los cinco tonos de acabado de madera y las 20 opciones de color de tela hacen que la decisión estética sea realmente tuya.
La funcionalidad no queda en segundo plano
La reseña deja claro que el aspecto visual no significaría nada si los paneles no funcionaran. Hall señala que los SoundBlocks funcionan especialmente bien para controlar los graves y aislar instrumentos. Cada bloque tiene 25 cm de profundidad, lo que lo sitúa en el territorio del control serio de los graves.
Hall descubrió uno de sus mejores usos: la modularidad. Hall movió los paneles para evitar que los amplificadores y la batería se interfirieran entre sí durante la grabación.

Qué significa esto para tu espacio
Los SoundBlocks no son la solución adecuada para todas las salas ni para todos los problemas. Los paneles montados en la pared, Las trampas de esquina y los paneles de techo tienen cada uno su lugar, dependiendo de los retos acústicos específicos a los que te enfrentes. Pero para cualquiera que haya dudado en aplicar un tratamiento acústico por cómo quedaría —en un salón, un espacio de escucha de alta fidelidad o un estudio doméstico donde los artistas vienen a grabar y fotografiar—, los SoundBlocks hacen que esa duda sea más difícil de justificar.
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